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Simbióticos, el potencial de la unión de microorganismos y energía

Simbioticos

Los simbióticos, tanto sinérgicos como complementarios, se conforman de microorganismos vivos y sustrato energético, pero tienen diferencias significativas.

Antes de nada ¿simbióticos o sinbióticos?

Pues este es un debate que se aclarará en los próximos años, pero sobre el que actualmente no hay consenso.

La realidad es que en la gran mayoría de ocasiones la denominación utilizada es la de simbiótico, si bien diversos profesionales como la experta en microbiota Sari Arponen, defienden que el uso correcto sería el de sinbiótico.

Como explica en su maravilloso libro ¡Es la microbiota, idiota!, el concepto de sinbiótico estaría marcado por el prefijo griego sin («con, juntamente o a la vez»), mientras que si utilizamos simbiótico nos referiremos a los organismos vivos en estrecha relación unos con otros.

Atendiendo a que, como veremos a continuación, una parte de la formulación de los simbióticos es un sustrato (sin vida), podemos dar la razón a la Dra. Arponen.

El problema: en castellano no se permite utilizar la n antes de la b (o la p), aunque hay una excepción según la RAE: “delante de b nunca se escribe n, salvo en el caso de algunos nombres propios extranjeros en los que se respeta la grafía originaria, como Gutenberg, Hartzenbusch o Canberra”.

Así que, como no hablamos de nombre propio extranjero, a pesar de que el término original es el de synbiotic y entendiendo como correctos los argumentos de la Dra. Arponen, por ahora, en nuestra web utilizaremos, el término simbiótico.

Pasemos a dar luz a su significado.

¿Qué son los simbióticos?

Aunque han tomado auge en los últimos años, lo cierto es que el concepto de simbiótico tiene más de tres décadas.

En un artículo publicado en The Journal of Nutrition en junio de 1995, Glenn R. Gibson y Marcel B. Roberfroid proponían el concepto de simbiótico como la combinación de probióticos y prebióticos, la cual beneficia al anfitrión mejorando sus posibilidades de supervivencia.

Esta idea partía del concepto de que muchas de las bacterias presentes en el colon, participaban de un proceso común, el de fermentación colónica, en el que los metabolitos generados por las propias bacterias serían utilizados por algunos tipos de ellas para crecer en número, incorporando los mismos a su propia estructura.

Por ello, tanto la adición de prebióticos en forma de fibra fermentable (o lo que conocemos actualmente como MACs, de los que hemos hablado en nuestro apartado de prebióticos) como la de probióticos, podrían permitir y mejorar ese proceso de fermentación colónica ya que se crecería tanto en número de distintos tipos de bacterias, como en metabolitos que podrán ser utilizados por las mismas.

Con el paso de las décadas, esa idea de partida se ha mantenido, sin embargo ha existido cierta controversia y confusión sobre la verdadera composición, funciones y beneficios de los simbióticos.

Siendo así, en el año 2019 la Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP) convocaba un panel de expertos académicos para dilucidar y estandarizar el conocimiento acerca de los simbióticos.

Tipos de simbióticos

Sin lugar a dudas, el gran avance de este panel consistió en la definición e introducción a nivel científico de la subdivisión de este tipo de compuestos en dos tipos: simbióticos complementarios y simbióticos sinérgicos.

  • Simbióticos sinérgicos: son aquellos en los que los sustratos prebióticos están seleccionados para que puedan ser usados por los microorganismos presentes en el propio simbiótico.
  • Simbióticos complementarios: los que están compuestos por elementos probióticos y prebióticos que tienen como objetivo impactar positivamente en los microorganismos ya presentes en el organismo receptor.

Este hecho, permite profundizar mucho más en el poder de este tipo de formulaciones, donde el conocimiento de la metabolómica propia de las distintas cepas, puede abrir un campo ciertamente esperanzador, sobre todo en el ámbito de los simbióticos sinérgicos.

Otras conclusiones del panel de expertos

Además de la ya expuesta, en la declaración de consenso de la ISAPP se expusieron otras conclusiones interesantes acerca de los simbióticos.

  • La definición actualizada de simbiótico es «una mezcla que comprende microorganismos vivos y sustrato/s utilizados selectivamente por los microorganismos del huésped que confiere un beneficio para la salud del mismo«.
  • Esos microorganismos pueden ser propios del huésped o alóctonos, es decir, provenientes de una fuente externa, en este caso de la parte probiótica.
  • Los simbióticos pueden tener efectos beneficiosos no solo en los seres humanos, sino también en animales domésticos o especies agrícolas.
  • Asimismo, los simbióticos pueden tener efecto tanto a nivel intestinal como extraintestinal.

Presente y futuro de los simbióticos

Como hemos visto, el potencial de los simbióticos es igual o más prometedor que el de los probióticos y prebióticos, si bien estos últimos han sido estudiados con mucha más profundidad.

No obstante, desde el año 2021 hemos podido asistir a un creciente interés por los simbióticos, como se plasma en estudios que han indagado en el potencial beneficioso de los mismos en diversas áreas como:

  • La eubiosis vaginal a través de un simbiótico formulado con Lactobacillus rhamnosus BMX 54 y lactosa.
  • El tratamiento del Helicobacter pylori vía leche fermentada simbiótica (Lactobacillus acidophilus, Streptococcus thermophilus y FOS).
  • La generación de un nuevo tipo de simbiótico basado en Lactobacillus acidophilus y Lactobacillus plantarum junto a salvado de arroz.

Últimas novedades en el universo de los simbióticos

Eje intestino-cerebro

Otra línea que ha cobrado fuerza desde 2021 es el estudio de los simbióticos en el llamado eje microbiota-intestino-cerebro.

La idea de partida es que, si un probiótico concreto puede influir en el estado de ánimo o la respuesta al estrés (lo que se conoce como psicobiótico) y un prebiótico específico favorece selectivamente el crecimiento de esas mismas cepas beneficiosas, combinarlos en un simbiótico podría potenciar ese efecto de forma sinérgica en lugar de aditiva.

Revisiones recientes recogen resultados preliminares prometedores en parámetros como la ansiedad, el estrés percibido o determinados marcadores inflamatorios asociados a la comunicación intestino-cerebro, aunque los propios autores coinciden en que todavía faltan ensayos clínicos de mayor tamaño y duración para confirmar estos efectos de forma sólida.

Inmunoterapia oncológica

Uno de los campos más novedosos y con mayor proyección es el papel de la microbiota en la respuesta a la inmunoterapia contra el cáncer, en concreto a los inhibidores de puntos de control inmunitario (como los fármacos anti-PD-1 o anti-PD-L1).

Distintos estudios han observado que los pacientes con una composición microbiana intestinal determinada responden mejor a estos tratamientos, lo que ha llevado a explorar intervenciones capaces de modular esa microbiota —trasplante de microbiota fecal, probióticos específicos y, cada vez más, formulaciones simbióticas— como posible estrategia complementaria para mejorar la eficacia de la inmunoterapia.

Se trata todavía de un área de investigación en fase inicial, lejos de la práctica clínica habitual, pero que en los últimos dos años ha generado un interés creciente dentro de la oncología de precisión.

Sea como fuere, hay que estar muy atentos a la evolución de los estudios acerca de los simbióticos, porque pueden revelar información muy interesante en el ámbito de la microbiota y la salud en los próximos años.

Bibliografía

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  • Barroso Márquez, L., Gil Llanes, I., Rodríguez Martínez, O., Chao González, L., Samada Suárez, M., Tusen Toledo, Y., Pérez González, T., & Rodríguez Rodríguez, H. (2021). Effect of symbiotic fermented milk together with conventional therapy in the eradication treatment of Helicobacter pylori. Revista espanola de enfermedades digestivas : organo oficial de la Sociedad Espanola de Patologia Digestiva, 10.17235/reed.2021.8302/2021. Advance online publication. https://doi.org/10.17235/reed.2021.8302/2021
  • Ferronatto, A. N., Rossi, R., Massochin Nunes Pinto, L., & Garavaglia, J. (2021). Development of a freeze-dried symbiotic obtained from rice bran. Biotechnology reports (Amsterdam, Netherlands), 30, e00636. https://doi.org/10.1016/j.btre.2021.e00636
  • Glenn R. Gibson, Marcel B. Roberfroid, Dietary Modulation of the Human Colonic Microbiota: Introducing the Concept of Prebiotics, The Journal of Nutrition, Volume 125, Issue 6, June 1995, Pages 1401–1412, https://doi.org/10.1093/jn/125.6.1401
  • Swanson, K. S., Gibson, G. R., Hutkins, R., Reimer, R. A., Reid, G., Verbeke, K., Scott, K. P., Holscher, H. D., Azad, M. B., Delzenne, N. M., & Sanders, M. E. (2020). The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of synbiotics. Nature reviews. Gastroenterology & hepatology, 17(11), 687–701. https://doi.org/10.1038/s41575-020-0344-2